Medicina oriental y Acupuntura Japonesa

La Medicina oriental es una medicina intuitiva y analógica. Tiene una visión holística del ser humano y se fundamenta en una aproximación y una observación muy cuidadosos de la naturaleza y de sus ciclos y leyes. Su objetivo es la prevención y el restablecimiento del equilibrio de nuestro cuerpo físico inseparable del aspecto mental y emocional.

La Acupuntura es una de las herramientas terapéuticas principales de la Medicina oriental, de la que también forman parte la Fitoterapia, la Dietoterapia, la Moxibustión, la Auriculoterapia, el masaje Tuina... El objetivo esencial de la Acupuntura es el reequilibrio del flujo de nuestro Qi (energía vital) que circula a través de los meridianos energéticos. Mediante una actuación terapéutica en el sistema de meridianos podemos tener una influencia equilibradora sobre otros sistemas y substancias de nuestro cuerpo: la Sangre, los Líquidos Orgánicos, los Órganos y Vísceras, el sistema musculoesquelético…; así como en nuestras emociones y actitudes.

Con la Acupuntura Japonesa se puede tratar todo tipo de enfermedades y malestares físicos y psicoemocionales. El uso regular de la Acupuntura Japonesa aporta también notables beneficios como prevención y mantenimiento de la salud, debido a su énfasis en la potenciación de la vitalidad global del cuerpo. Cuando la vitalidad es saludable, con un Qi fuerte, nuestro cuerpo puede prevenir la aparición de muchas dolencias y, cuando éstas se han instalado ya, puede luchar mejor para expulsarlas.

La Acupuntura Japonesa, y en particular el estilo Toyohari, se caracteriza por el uso de técnicas con agujas sin punción o con una inserción superficial, que resultan indoloras, no invasivas. Está indicada para todas las edades y personas y resulta especialmente atractiva para aquellos a quienes no les gusta las agujas y también para los niños.

Específicamente para los niños, la Acupuntura Japonesa ha desarrollado un estilo llamado Shonishin, que es muy eficaz para regular su fisiología, con técnicas sin inserción de aguja, con el uso de pequeños instrumentos que permiten friegas, golpecitos, estimulación suave de los puntos de acupuntura y de los meridianos de una forma muy agradable para ellos.